Ravage of Empires es el noveno álbum de estudio de la veterana banda británica de death metal Benediction, originaria de Birmingham, Inglaterra.
El disco vio la luz el 4 de abril de 2025 bajo el sello Nuclear Blast Records y supone una nueva reafirmación del sonido clásico, directo y feroz que el grupo ha cultivado desde finales de los años ochenta. Enmarcado dentro del death metal old school, el álbum se caracteriza por riffs contundentes, ritmos aplastantes y una producción cruda pero bien definida, fiel a los cánones del género.Antes de
adentrarnos en el disco, conviene recordar la trayectoria de Benediction.
Formada en febrero de 1989, la banda se ha consolidado como una de las
agrupaciones más longevas y respetadas del metal extremo europeo. Surgidos en
plena efervescencia de la escena underground británica, cuando el death metal
comenzaba a expandirse, Benediction destacó desde el inicio por su enfoque
agresivo y su firme compromiso con los valores más clásicos del estilo.
El grupo
fue fundado por Paul Adams (bajo), Peter Rew (guitarra), Darren Brookes
(guitarra) y el vocalista Mark “Barney” Greenway, quien posteriormente
alcanzaría mayor notoriedad como miembro de Napalm Death. Su primera demo, The
Dreams You Dread (1989), llamó rápidamente la atención del influyente sello
alemán Nuclear Blast, con el que la banda firmó su primer contrato
discográfico, iniciando así una sólida y duradera carrera.
Tras una
discografía extensa y consistente, Benediction llega a Ravage of Empires con la
experiencia de décadas a sus espaldas. La producción del álbum estuvo a cargo
de Scott Atkins, responsable también de la grabación, mezcla y supervisión
general del sonido. El trabajo se realizó en Grindstone Studio, un espacio
reconocido por su vinculación con bandas de metal extremo. El resultado es una
producción que equilibra la violencia inherente al death metal clásico con una
claridad moderna, permitiendo que cada instrumento destaque sin perder
agresividad. El mastering ofrece un nivel sonoro potente y acorde a los
estándares actuales del género.
Desde el
punto de vista estilístico, Ravage of Empires continúa la línea trazada por los
trabajos más recientes de la banda, reforzando su identidad dentro del death
metal tradicional y evitando desviaciones o experimentaciones ajenas a su
esencia. Benediction demuestra, una vez más, que la fidelidad a sus raíces
sigue siendo una de sus mayores fortalezas.
Uno de
los aspectos que merece especial atención es el primer contacto visual con el
álbum, materializado en su portada. La imagen propone una representación
impactante y cargada de simbolismo, que amplifica el discurso de guerra,
destrucción y nihilismo presente en Ravage of Empires. El arte fue creado por
Wolven Claws, ilustrador reconocido dentro del metal extremo por su trazo
oscuro, detallista y de fuerte peso narrativo.
La
escena ilustrada muestra un panorama de aniquilación total, dominado por una
figura central de apariencia casi imperial o legendaria, que parece encarnar el
ocaso de un poder absoluto tras un largo ciclo de violencia y devastación.
Lejos de cualquier lectura heroica, el personaje se presenta como una entidad
erosionada, atrapada en las consecuencias de su propia ambición, reforzando así
una lectura crítica sobre el dominio, la conquista y la brutalidad sistemática.
La
composición visual transmite una intensa sensación de movimiento y tensión
contenida. El protagonista se encuentra inmerso en un escenario de conflicto
permanente, rodeado de ruinas, cuerpos sin vida y restos de civilizaciones
derrumbadas. Todo el conjunto sugiere un final inevitable, una imagen de
colapso tanto histórico como moral, donde no hay espacio para la redención ni
la reconstrucción.
En el
plano artístico, la ilustración combina recursos de la pintura clásica con una
estética extrema contemporánea. Se aprecian claras influencias del arte
fantástico oscuro y de la iconografía bélica tradicional, reinterpretadas desde
una óptica cruda y decadente. Cada elemento —armaduras corroídas, expresiones
agotadas, estructuras fragmentadas— contribuye a reforzar la idea de desgaste,
corrupción y violencia prolongada a lo largo del tiempo, como si la imagen
capturara el desenlace de siglos de guerra ininterrumpida.
El
logotipo de Benediction y el título Ravage of Empires se integran de manera
coherente en la composición mediante tipografías robustas y agresivas, que
acompañan a la ilustración sin restarle protagonismo. La elección tipográfica
mantiene intacta la identidad clásica de la banda, subrayando su arraigo en el
death metal tradicional y evitando recursos visuales excesivamente modernos o
minimalistas.
El álbum
se abre con “A Carrion Harvest”, un tema que impacta desde el primer instante y
establece de manera clara la propuesta de Ravage of Empires. Los riffs densos y
cortantes evocan directamente al death metal británico clásico, acompañados de
un ritmo medio-rápido que deja sentir cada golpe con precisión. La voz profunda
y dominante de Dave Ingram aporta un tono sombrío, casi como una declaración de
guerra sonora. La canción no busca la innovación, sino reafirmar la identidad
de Benediction, y lo hace con solvencia, dejando patente que la banda se centra
en perfeccionar su crudeza más que en reinventarse.
El
segundo corte, “Beyond the Veil (of the Grey Mare)”, ofrece un aire más
atmosférico sin sacrificar agresividad. Las guitarras se entrelazan en riffs
enrevesados que crean una sensación casi ritual, mientras la batería alterna
entre golpes contundentes y secciones más fluidas. Su estructura es más
compleja que la de la apertura del disco, generando una tensión constante.
Ingram navega con soltura entre guturales prolongados y frases rítmicas,
aportando diversidad sin romper la coherencia general del álbum.
Con
“Genesis Chamber”, el disco recupera un tempo directo y violento. El tema se
sustenta en riffs afilados y una base rítmica sólida que recuerda a los
clásicos de los noventa de la banda. Su enfoque compacto y claustrofóbico hace
que cada instrumento empuje la canción hacia adelante sin pausa. No es uno de
los cortes más complejos de la placa, pero sí uno de los más efectivos en
cuanto a impacto inmediato, demostrando la capacidad de Benediction para
mantener la intensidad sin artificios innecesarios.
“Deviant
Spine” introduce un toque ligeramente más groove, con riffs densos que avanzan
con un peso casi aplastante. El tema juega con cambios de ritmo bien medidos,
dando espacio a que la batería y el bajo ganen protagonismo y refuercen la
estructura. La violencia que transmite es más contenida y calculada, casi
mecánica, aportando variedad al conjunto del álbum sin abandonar su esencia
death metal. Es un corte que se descubre mejor con cada escucha, mostrando
capas y matices que no son evidentes al primer contacto.
Por su parte, “Engines of War”, uno de los sencillos previamente adelantados, se presenta como uno de los ejes del disco. Su estructura es directa y casi himno dentro del death metal, con riffs pegadizos y un estribillo implícito marcado por la cadencia vocal de Ingram. La canción proyecta una sensación marcial, reforzada por un ritmo firme y la contundencia de la batería. Está diseñada tanto para el álbum como para los escenarios en vivo, donde su energía puede desplegarse con toda su fuerza.
“The Finality of Perpetuation” ofrece un aire más oscuro y opresivo, con un tempo más pausado y una atmósfera cargada de tensión. Las guitarras suenan densas y sofocantes, mientras la voz acentúa el tono fatalista. Este corte destaca por su capacidad de mantener una intensidad sostenida, demostrando que Benediction maneja la presión sonora sin necesidad de acelerar constantemente.
En “Crawling Over Corpses”, la banda retoma la velocidad y la agresividad más directa, convirtiéndolo en uno de los temas más viscerales del álbum. La batería actúa como motor, impulsando riffs rápidos y cortantes que evocan el death metal más primitivo. La canción no busca sofisticación: su misión es entregar violencia pura y directa, cumpliendo a la perfección su lugar dentro del flujo del disco.
“In the Dread of the Night” se adentra en terrenos más sombríos, con una atmósfera nocturna y cargada de tensión. Los riffs adquieren un aire siniestro, mientras la composición incorpora espacios que amplifican la sensación de inquietud. Es, sin duda, uno de los cortes más atmosféricos del disco, ofreciendo un contraste necesario sin romper el flujo general de Ravage of Empires.
Le llega el turno, “Drought of Mercy” donde se presenta como un tema deliberadamente pesado y aplastante, con un tempo más pausado que enfatiza la densidad sobre la velocidad. La sensación de desesperanza se transmite tanto a través de los riffs como de la interpretación vocal, demostrando que la brutalidad también puede expresarse desde ritmos contenidos y calculados.
“Psychosister” funciona como un cierre previo al final del álbum, recuperando la energía de los cortes más rápidos. Su dinamismo y estructura mantienen la atención del oyente de principio a fin. No es el tema más complejo técnicamente, pero sí uno de los más efectivos en términos de intensidad sostenida.
Para cerrar, el corte homónimo “Ravage of Empires” sirve como conclusión sólida y coherente. La canción integra muchos de los elementos explorados a lo largo del disco: riffs pesados, cambios de ritmo precisos y una atmósfera de destrucción total. Sin necesidad de recurrir a excesos grandilocuentes, resume el espíritu del álbum, dejando una sensación de devastación completa y un cierre conceptual potente.
En conjunto, Ravage of Empires se confirma como un disco consistente y sólido, fiel al estilo de Benediction. Tema a tema, no busca reinventar el death metal, sino reafirmarlo con experiencia, convicción y contundencia, apoyado por una producción moderna que respeta sus raíces. Es un trabajo pensado tanto para seguidores históricos de la banda como para nuevos oyentes que buscan death metal clásico ejecutado con profesionalismo y ferocidad, algo que la banda también demuestra en vivo de manera impresionante.
Nota: 9/10
Misfits Salenek
Listado de temas:
1. A Carrion Harvest
2. Beyond The Veil (Of The Grey Mare)
3. Genesis Chamber
4. Deviant Spine
5. Engines Of War
6. The Finality Of Perpetuation
7. Crawling Over Corpses
8. In The Dread Of The Night
9. Drought Of Mercy
10. Psychosister
11. Ravage Of Empires
BENEDICTION son:
Dave Ingram – Voz
Peter Rew – Guitarras
Darren Brookes – Guitarras
Nik Sampson – Bajo
Giovanni Durst – Batería
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