lunes, 5 de enero de 2026

Critica a BENEDICTION · “Ravage of Empires” (Nuclear Blast Records)

 

Ravage of Empires es el noveno álbum de estudio de la veterana banda británica de death metal Benediction, originaria de Birmingham, Inglaterra.

El disco vio la luz el 4 de abril de 2025 bajo el sello Nuclear Blast Records y supone una nueva reafirmación del sonido clásico, directo y feroz que el grupo ha cultivado desde finales de los años ochenta. Enmarcado dentro del death metal old school, el álbum se caracteriza por riffs contundentes, ritmos aplastantes y una producción cruda pero bien definida, fiel a los cánones del género.

Antes de adentrarnos en el disco, conviene recordar la trayectoria de Benediction. Formada en febrero de 1989, la banda se ha consolidado como una de las agrupaciones más longevas y respetadas del metal extremo europeo. Surgidos en plena efervescencia de la escena underground británica, cuando el death metal comenzaba a expandirse, Benediction destacó desde el inicio por su enfoque agresivo y su firme compromiso con los valores más clásicos del estilo.

El grupo fue fundado por Paul Adams (bajo), Peter Rew (guitarra), Darren Brookes (guitarra) y el vocalista Mark “Barney” Greenway, quien posteriormente alcanzaría mayor notoriedad como miembro de Napalm Death. Su primera demo, The Dreams You Dread (1989), llamó rápidamente la atención del influyente sello alemán Nuclear Blast, con el que la banda firmó su primer contrato discográfico, iniciando así una sólida y duradera carrera.

Tras una discografía extensa y consistente, Benediction llega a Ravage of Empires con la experiencia de décadas a sus espaldas. La producción del álbum estuvo a cargo de Scott Atkins, responsable también de la grabación, mezcla y supervisión general del sonido. El trabajo se realizó en Grindstone Studio, un espacio reconocido por su vinculación con bandas de metal extremo. El resultado es una producción que equilibra la violencia inherente al death metal clásico con una claridad moderna, permitiendo que cada instrumento destaque sin perder agresividad. El mastering ofrece un nivel sonoro potente y acorde a los estándares actuales del género.

Desde el punto de vista estilístico, Ravage of Empires continúa la línea trazada por los trabajos más recientes de la banda, reforzando su identidad dentro del death metal tradicional y evitando desviaciones o experimentaciones ajenas a su esencia. Benediction demuestra, una vez más, que la fidelidad a sus raíces sigue siendo una de sus mayores fortalezas.

Uno de los aspectos que merece especial atención es el primer contacto visual con el álbum, materializado en su portada. La imagen propone una representación impactante y cargada de simbolismo, que amplifica el discurso de guerra, destrucción y nihilismo presente en Ravage of Empires. El arte fue creado por Wolven Claws, ilustrador reconocido dentro del metal extremo por su trazo oscuro, detallista y de fuerte peso narrativo.

La escena ilustrada muestra un panorama de aniquilación total, dominado por una figura central de apariencia casi imperial o legendaria, que parece encarnar el ocaso de un poder absoluto tras un largo ciclo de violencia y devastación. Lejos de cualquier lectura heroica, el personaje se presenta como una entidad erosionada, atrapada en las consecuencias de su propia ambición, reforzando así una lectura crítica sobre el dominio, la conquista y la brutalidad sistemática.

La composición visual transmite una intensa sensación de movimiento y tensión contenida. El protagonista se encuentra inmerso en un escenario de conflicto permanente, rodeado de ruinas, cuerpos sin vida y restos de civilizaciones derrumbadas. Todo el conjunto sugiere un final inevitable, una imagen de colapso tanto histórico como moral, donde no hay espacio para la redención ni la reconstrucción.

En el plano artístico, la ilustración combina recursos de la pintura clásica con una estética extrema contemporánea. Se aprecian claras influencias del arte fantástico oscuro y de la iconografía bélica tradicional, reinterpretadas desde una óptica cruda y decadente. Cada elemento —armaduras corroídas, expresiones agotadas, estructuras fragmentadas— contribuye a reforzar la idea de desgaste, corrupción y violencia prolongada a lo largo del tiempo, como si la imagen capturara el desenlace de siglos de guerra ininterrumpida.

El logotipo de Benediction y el título Ravage of Empires se integran de manera coherente en la composición mediante tipografías robustas y agresivas, que acompañan a la ilustración sin restarle protagonismo. La elección tipográfica mantiene intacta la identidad clásica de la banda, subrayando su arraigo en el death metal tradicional y evitando recursos visuales excesivamente modernos o minimalistas.

El álbum se abre con “A Carrion Harvest”, un tema que impacta desde el primer instante y establece de manera clara la propuesta de Ravage of Empires. Los riffs densos y cortantes evocan directamente al death metal británico clásico, acompañados de un ritmo medio-rápido que deja sentir cada golpe con precisión. La voz profunda y dominante de Dave Ingram aporta un tono sombrío, casi como una declaración de guerra sonora. La canción no busca la innovación, sino reafirmar la identidad de Benediction, y lo hace con solvencia, dejando patente que la banda se centra en perfeccionar su crudeza más que en reinventarse.

El segundo corte, “Beyond the Veil (of the Grey Mare)”, ofrece un aire más atmosférico sin sacrificar agresividad. Las guitarras se entrelazan en riffs enrevesados que crean una sensación casi ritual, mientras la batería alterna entre golpes contundentes y secciones más fluidas. Su estructura es más compleja que la de la apertura del disco, generando una tensión constante. Ingram navega con soltura entre guturales prolongados y frases rítmicas, aportando diversidad sin romper la coherencia general del álbum.

Con “Genesis Chamber”, el disco recupera un tempo directo y violento. El tema se sustenta en riffs afilados y una base rítmica sólida que recuerda a los clásicos de los noventa de la banda. Su enfoque compacto y claustrofóbico hace que cada instrumento empuje la canción hacia adelante sin pausa. No es uno de los cortes más complejos de la placa, pero sí uno de los más efectivos en cuanto a impacto inmediato, demostrando la capacidad de Benediction para mantener la intensidad sin artificios innecesarios.

“Deviant Spine” introduce un toque ligeramente más groove, con riffs densos que avanzan con un peso casi aplastante. El tema juega con cambios de ritmo bien medidos, dando espacio a que la batería y el bajo ganen protagonismo y refuercen la estructura. La violencia que transmite es más contenida y calculada, casi mecánica, aportando variedad al conjunto del álbum sin abandonar su esencia death metal. Es un corte que se descubre mejor con cada escucha, mostrando capas y matices que no son evidentes al primer contacto.

Por su parte, “Engines of War”, uno de los sencillos previamente adelantados, se presenta como uno de los ejes del disco. Su estructura es directa y casi himno dentro del death metal, con riffs pegadizos y un estribillo implícito marcado por la cadencia vocal de Ingram. La canción proyecta una sensación marcial, reforzada por un ritmo firme y la contundencia de la batería. Está diseñada tanto para el álbum como para los escenarios en vivo, donde su energía puede desplegarse con toda su fuerza.

“The Finality of Perpetuation” ofrece un aire más oscuro y opresivo, con un tempo más pausado y una atmósfera cargada de tensión. Las guitarras suenan densas y sofocantes, mientras la voz acentúa el tono fatalista. Este corte destaca por su capacidad de mantener una intensidad sostenida, demostrando que Benediction maneja la presión sonora sin necesidad de acelerar constantemente.

En “Crawling Over Corpses”, la banda retoma la velocidad y la agresividad más directa, convirtiéndolo en uno de los temas más viscerales del álbum. La batería actúa como motor, impulsando riffs rápidos y cortantes que evocan el death metal más primitivo. La canción no busca sofisticación: su misión es entregar violencia pura y directa, cumpliendo a la perfección su lugar dentro del flujo del disco.

“In the Dread of the Night” se adentra en terrenos más sombríos, con una atmósfera nocturna y cargada de tensión. Los riffs adquieren un aire siniestro, mientras la composición incorpora espacios que amplifican la sensación de inquietud. Es, sin duda, uno de los cortes más atmosféricos del disco, ofreciendo un contraste necesario sin romper el flujo general de Ravage of Empires.

Le llega el turno, “Drought of Mercy” donde  se presenta como un tema deliberadamente pesado y aplastante, con un tempo más pausado que enfatiza la densidad sobre la velocidad. La sensación de desesperanza se transmite tanto a través de los riffs como de la interpretación vocal, demostrando que la brutalidad también puede expresarse desde ritmos contenidos y calculados.

“Psychosister” funciona como un cierre previo al final del álbum, recuperando la energía de los cortes más rápidos. Su dinamismo y estructura mantienen la atención del oyente de principio a fin. No es el tema más complejo técnicamente, pero sí uno de los más efectivos en términos de intensidad sostenida.

Para cerrar, el corte homónimo “Ravage of Empires” sirve como conclusión sólida y coherente. La canción integra muchos de los elementos explorados a lo largo del disco: riffs pesados, cambios de ritmo precisos y una atmósfera de destrucción total. Sin necesidad de recurrir a excesos grandilocuentes, resume el espíritu del álbum, dejando una sensación de devastación completa y un cierre conceptual potente.

En conjunto, Ravage of Empires se confirma como un disco consistente y sólido, fiel al estilo de Benediction. Tema a tema, no busca reinventar el death metal, sino reafirmarlo con experiencia, convicción y contundencia, apoyado por una producción moderna que respeta sus raíces. Es un trabajo pensado tanto para seguidores históricos de la banda como para nuevos oyentes que buscan death metal clásico ejecutado con profesionalismo y ferocidad, algo que la banda también demuestra en vivo de manera impresionante.

Nota: 9/10

Misfits Salenek 

Listado de temas:

1. A Carrion Harvest

2. Beyond The Veil (Of The Grey Mare)

3. Genesis Chamber

4. Deviant Spine

5. Engines Of War

6. The Finality Of Perpetuation

7. Crawling Over Corpses

8. In The Dread Of The Night

9. Drought Of Mercy

10. Psychosister

11. Ravage Of Empires

BENEDICTION son:

Dave Ingram – Voz

Peter Rew – Guitarras

Darren Brookes – Guitarras

Nik Sampson – Bajo

Giovanni Durst – Batería

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