La banda montijana de Heavy Metal, SHERATÁN, lanzo hace unos meses "Arrastrando Tempestad" su nuevo álbum después de 10 años desde su "Inalcanzable".
Con Arrastrando Tempestad, Sheratán
reafirma su compromiso con el heavy metal clásico en castellano, pero también
deja claro que no se trata de simple nostalgia. El álbum suena sólido, compacto
y decidido, como una declaración de principios en tiempos donde la inmediatez
prima sobre la identidad. Compuesto por ocho cortes, cuatro de nueva cumbre y
otros cuatro temas de su primera grabación "Resurrección" (2003),
dándoles un nuevo sonido y arreglos a estas canciones.
El álbum ha sido producido, mezclado y masterizado por
Sergio Rodas y David Romero.
Desde los primeros compases, el disco despliega guitarras
afiladas, riffs con pegada y una base rítmica firme que sostiene cada tema con
contundencia. La producción apuesta por la claridad sin sacrificar fuerza: las
guitarras rugen, el bajo tiene cuerpo y la batería marca el pulso con
precisión. No hay artificios innecesarios; el sonido es directo y honesto.
El primer corte Hoy volveré es un claro
ejemplo de todo esto, desde el primer momento la banda arremete con todo, para
no dejar títere con cabeza. Solos de primer nivel, con unas melodías adictivas
y una sección rítmica poderosa. No hay saturación gratuita: cada capa
instrumental tiene espacio para respirar. La base rítmica sostiene con firmeza
cada estructura, con una batería dinámica y un bajo que aporta profundidad sin
perder claridad.
Si bien las estructuras siguen patrones reconocibles dentro del heavy tradicional, la ejecución demuestra oficio y seguridad. Sheratán no busca reinventar el género, sino habitarlo con personalidad propia, como le ocurre a Tú eres Infierno, que tras un pequeña intro suave, te embisten con tanta mala leche que nos sabrás donde mirar. Coros épicos y un estribillo muy resultón, de esos que se graban en la sesera. Brutal el combo formado por Carlos Ruiz al Bajo y FJ Tanke a la batería, en una sección rítmica mortal, la pegada a los parches es de otro nivel.
El sonido general del disco es compacto y moderno, aunque mantiene una esencia clásica que remite al Heavy Metal más emocional. Esta combinación permite que el álbum suene actual sin perder autenticidad. Prueba de ello es Deshumanización, con unas guitarras que ocupan el centro del discurso sonoro con riffs afilados y una distorsión poderosa.
Uno de los mayores aciertos de Arrastrando Tempestad es su capacidad para alternar contundencia con sensibilidad melódica. Las canciones están construidas con inteligencia: versos que generan tensión, estribillos expansivos y puentes que aportan matices. No se trata solo de potencia, sino de construcción narrativa.
Los solos de guitarra no aparecen como exhibiciones técnicas vacías, sino como extensiones emocionales de cada tema. La banda demuestra que entiende el peso del silencio y la dinámica, utilizando cambios de intensidad para reforzar el mensaje de las canciones.
En el plano lírico, el disco explora territorios de lucha interna, superación y resiliencia. Hay una constante sensación de enfrentamiento —con el pasado, con el entorno o con uno mismo— que da cohesión temática al álbum. No es un trabajo ligero ni evasivo; apuesta por la honestidad y por un tono directo que conecta con experiencias reales.
Las letras evitan el dramatismo excesivo y prefieren una narrativa clara, a veces introspectiva, otras más combativa. Esa dualidad aporta profundidad y evita que el discurso se vuelva monótono.
La interpretación vocal es uno de los pilares del álbum. La voz se mueve con soltura entre registros potentes y momentos más contenidos, transmitiendo vulnerabilidad sin perder carácter. Esa versatilidad dota al disco de una dimensión emocional que trasciende la mera ejecución técnica.
La identidad de SHERATÁN se percibe con claridad: no intentan reinventar el género, pero sí consolidar una propuesta propia dentro de él. El resultado es un trabajo coherente, honesto y convincente.
Como decíamos la banda nos ha regalado cuatro temas de su primera grabación "Resurrección" (2003), dándoles un nuevo sonido y arreglos a estas canciones, que sin duda han sido todo un acierto, ya que son canciones que en sus directos no pueden faltar, dejando bien claro que son como el buen vino, cuantos más años mejor que mejor.
Arrastrando Tempestad funciona especialmente bien como obra completa. No se siente como una colección dispersa de canciones, sino como un recorrido emocional continuo. La secuencia de temas mantiene un ritmo adecuado, alternando momentos de mayor impacto con pasajes más introspectivos.
Puede que el álbum no rompa moldes ni redefina el heavy metal, pero tampoco lo necesita. Su fortaleza reside en la autenticidad y en la consistencia de su propuesta.
Arrastrando Tempestad confirma a SHERATÁN como una banda sólida, con ambición artística y una identidad en consolidación. Es un disco intenso, bien producido y emocionalmente honesto, que apuesta por la fuerza sin renunciar a la melodía.
Una tormenta sonora que no arrasa sin sentido, sino que deja cicatriz y memoria.
Ya sabéis, si teneis la oportunidad de disfrutar de su directo, ni te lo pienses, son una apuesta segura. Gran trabajo.
Nota: 9/10
Angelvfr
Listado de canciones:
Hoy volveré
Nunca renunciaré (Regrabada)
Tú eres Infierno
Oscuridad eterna (Regrabada)
Deshumanización
Merhydiam (Regrabada)
Arrastrando tempestad
Moriré (Regrabada)
Formación:
Sergio Rodas: Voz y guitarras
David Romero: Guitarras
Carlos Ruiz: Bajo
FJ Tanke: Batería


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