martes, 23 de junio de 2026

Crónica y fotos: Z! Live Rock Fest (Sábado 13.06.26)

 

Toda gran edición de un festival tiene un día especial. Una jornada en la que convergen la épica, la nostalgia, la violencia sonora, la emoción y la celebración. En el Z! Live Rock Fest 2026, ese día fue el sábado.

Desde primeras horas de la tarde se percibía un ambiente distinto. El cansancio acumulado de dos jornadas intensas convivía con la certeza de que todavía quedaban algunos de los conciertos más esperados del fin de semana. El recinto presentaba su mejor aspecto, con miles de asistentes dispuestos a aprovechar hasta el último minuto de festival. Y por supuesto había que darlo todo, que este era el último día, en una jornada más que intensa.

La jornada comenzó con uno de los regresos más celebrados del metal vasco. Latzen volvía a un gran escenario y la expectación era evidente entre los aficionados veteranos, y aún más cuando vino con nuevo disco “Denboraren orbainak”, así que era imposible no asistir al concierto de los de Oñati, con un insuperable Aitor Uriarte.

Desde los primeros compases de "Txori Txarrak" quedó claro que el tiempo no había erosionado la esencia del grupo. La banda apareció compacta, segura y consciente del significado emocional que tenía aquella actuación.

"Memento Mori" y "Mezua Hil Aurretik" despertaron los primeros grandes cánticos de la tarde. La conexión entre los músicos resultaba natural, como si nunca hubieran dejado de tocar juntos.

Con "Bat Gehiago" e "Itsutu", el público comenzó a responder con una intensidad creciente. Los riffs clásicos seguían conservando toda su fuerza y las letras continuaban resonando con la misma vigencia que décadas atrás.

Uno de los momentos más especiales llegó con "Indarra" y "Dogma", dos canciones que provocaron una respuesta espectacular por parte de los asistentes.

La emoción continuó con "Laztana", antes de que "Lurra Odolean" y "Ze Ingo Xu" pusieran el broche a una actuación cargada de sentimiento y reivindicación.

Más que un concierto, fue un reencuentro.

Tras la intensidad inicial de Latzen llegó el turno de Romanthica.

La formación catalana transformó completamente la atmósfera del festival, envolviendo el recinto en una elegante combinación de metal gótico, romanticismo y melancolía, que, aunque sin bajista dieron un gran concierto, con un gran David Gohe en la voz.

"Despierta" abrió el repertorio con una atmósfera solemne que rápidamente dio paso a "En lo Más Profundo" y "Flor Marchita", interpretadas con enorme sensibilidad.

La voz de David Gohe encontró un equilibrio perfecto entre dramatismo y cercanía, mientras las guitarras construían paisajes oscuros y envolventes.

"Dos Corazones" y "Arder" elevaron la intensidad emocional de la actuación antes de que "Qué Más Da" conectara profundamente con los seguidores de la banda.

"La Cura", "Mercurio" y especialmente "Muriel" cerraron una actuación elegante, madura y cargada de personalidad.

Uno de los conciertos más llamativos visualmente de la jornada fue el de Dominum.

La banda alemana apareció con toda su imagen inspirada en el cine de terror y el universo zombie, convirtiendo el escenario en una especie de película de horror metalizada. Con el cantante Dr. Dead al frente, y unos músicos increíbles son su atuendo de pelis de terror.

Su propuesta combina power metal, hard rock y teatralidad, y precisamente esa mezcla fue la que conquistó al público. Conquistaron desde el principio con temas como “Danger Danger”, “Killed by Life”, “The Dead Don’t Die”.

Más allá del componente visual, la formación demostró una notable solidez musical. Las guitarras mantuvieron un nivel constante durante toda la actuación, mientras la voz principal ejercía como auténtico maestro de ceremonias. Donde parte de su repertorio hicieron las delicias, a destacar una impresionante versión de “Thriller” de Michael Jackson.

Fue uno de esos conciertos diseñados para divertir y entretener, y el objetivo quedó plenamente cumplido.

Cuando la banda de Brasil Krisiun tomó el escenario, la temperatura del festival se disparó, una death metalero de siempre hicieron que no pasaran por alto esta gran actuación.

Los hermanos Kolesne son una institución dentro del death metal mundial y volvieron a demostrar por qué siguen siendo una referencia absoluta del género.

"Kings of Killing" abrió una actuación devastadora desde el primer segundo. La velocidad de la batería de Max resultó simplemente impresionante.

"Apocalyptic Victory", "Vicious Wrath" y "Necronomicom" provocaron los primeros grandes circle pits del día.

Alex Camargo dominó el escenario con una presencia intimidante mientras los riffs de Moyses Kolesne funcionaban como auténticos martillos sónicos.

La intensidad continuó creciendo con "Hatred Inherit", "Combustion Inferno", "Blood of Lions" y "Serpent Messiah".

La recta final fue absolutamente demoledora. "Descending Abomination" y "Blood For Dust" dejaron al público exhausto. Una auténtica masacre sonora. 

Después de la tormenta llegó la calma relativa.


Tesseract ofreció probablemente uno de los conciertos técnicamente más impresionantes de todo el festival, ya que los británicos ofrecieron lo mejor de sí en un concierto único, y es que la voz de Daniel Tompkins animaba a que todo fuera rodado, con una gran selección de músicos, dando una catedra de metal progresivo.

La introducción de "Part One" abrió la puerta a una actuación donde cada detalle parecía cuidadosamente calculado.

Los músicos británicos demostraron por qué son una de las grandes referencias del metal progresivo contemporáneo.

Los complejos desarrollos rítmicos de "Concealing Fate: Part 1 Acceptance" y "Concealing Fate Part 2 Deception" fueron ejecutados con una precisión extraordinaria.

La llegada de "Juno" provocó una de las mayores ovaciones de la jornada, seguida por la intensidad emocional de "Natural Disaster".

"Nocturne", "Legion" y finalmente "War of Being" construyeron una experiencia sonora casi hipnótica.

Daniel Tompkins volvió a demostrar por qué está considerado uno de los vocalistas más completos de su generación.

Pocos conciertos despertaban tanta expectación como el de Soziedad Alkoholika. Y es que siempre que aparecen en escena los de Gasteiz, se sabe que va a ser un concierto único, lo hayas visto las veces que los hayas visto, siempre será único. Y en esta edición, donde grupos de Euskadi, había sido una nota a favor por parte del festival, los de Gasteiz, reivindicaron una vez más, y de qué manera, esa gran puesta en escena, y donde cada vez que salen a tocar sus canciones, es inevitable ver un gran número de seguidores, sean de donde sea, coreando y disfrutando de sus actuaciones.

Así como entrada, con un gran “Ace os Spades” de Motorhead, la intensidad emocional iba creciendo, presagiando las primeras notas de su actuación. Y por supuesto una euforia desbordada

Y sin concesiones y desde el primer instante quedó claro que aquello iba a ser una descarga de pura adrenalina.

A partir de ahí comenzó una sucesión de clásicos que convirtieron el recinto en un auténtico campo de batalla.

"Alienado", "Falsos Dioses", "Control de Masas", "Polvo en los Ojos" y "Política del miedo" fueron generando una intensidad creciente entre un público absolutamente entregado. Y los primeros temas de su actuación, donde aparte de lo musical, lo visual también tomo forma en su actuación, con grandes bolas de fuego, que salían en el momento justo de las canciones seleccionadas.

El mosh pit permaneció activo durante prácticamente toda la actuación.

"Colapso Final", "Palomas y Buitres" canción inevitable en su repertorio, que, si ya desde el inicio el público estaba más que entregado, son momentos que la intensidad crece hasta lo más alto, tanto musical como visual con ellas llamas en lo alto mientras se interpreta la canción - Sua (Fuego), nos decía Juan en la voz mientras la cantaba, "La Aventura del Saber", "Ciencia Asesina" y "Ratas" mantuvieron una tensión constante.

La parte final fue una auténtica celebración colectiva con "Piedra Contra Tijera" y es que es inevitable hacer la forma con las manos de estos elementos mientras se va cantando, "Peces Mutantes", "No Kiero Participar", "Cuando Nada Vale Nada", "Motxalo" donde la rabia estaba más que desbordada  y "Nos Vimos en Berlín", da paso a una despedida, y a un concierto que cada vez que S.A. están en escena sabe a poco, te quedas con ganas de más canciones, más clásicos; y es que a pesar de los años que llevan dando tralla, su gran profesionalidad, puesta en escena, y sus canciones no pasan en absoluto desapercibidas. Uno de los grandes esperados y no defraudaron.

Como guiño especial para los seguidores más fieles apareció también "Urami Bushi", de la banda sonora de Kill Bill 2, que fue como despidieron su magnífica actuación despidiéndose de los presentes.

Fue uno de esos conciertos imposibles de contemplar desde la distancia. Había que vivirlo desde dentro.

La actuación de los neerlandeses Épica era uno de los momentos más esperados de toda la edición. Y es que desde que se supo que Twisted Sister, no irían al festival, Epica fueron los sustitutos, y a pesar de los seguidores de la banda esperada; pudieron ver que Epica, dejó el pabellón más que alto, con un concierto totalmente increíble en el Zlive, y una gran cantidad de seguidores que esperaba su actuación.

Cuando Simone Simons apareció sobre el escenario, acompañada por Mark Jansen, Coen Janssen, Isaac Delahaye, Rob van der Loo y Ariën van Weesenbeek, el festival alcanzó una nueva dimensión.

"Cross the Divide" abrió una actuación monumental, con una potencia visual más que desbordada con este tema de su “Aspiral”

"Sensorium" fue recibida con enorme entusiasmo por los seguidores más veteranos, mientras "The Second Stone" y "Apparition" mostraban el excelente estado de forma de la banda.

La interpretación vocal de Simone resultó impecable durante toda la noche.

"Storm the Sorrow", "Unleashed" y "Never Enough" provocaron algunos de los mayores coros del festival.

La emoción alcanzó cotas especialmente altas durante "Tides of Time", antes de que "The Grand Saga of Existence" desplegara toda la majestuosidad del sonido Epica.

La parte final fue sencillamente histórica. Y con lo ya vivido con que nos podían sorprender, pues si lo hicieron y con mayúsculas, donde estaba totalmente organizado en su actuación, en las pantallas, los músicos en el escenario, desde luego una gran sorpresa, grata por supuesto esta actuación de los grandes Epica.

"Cry for the Moon", "Fight to Survive", "The Last Crusade", "Unchain Utopia", "Beyond the Matrix" y finalmente "Consign to Oblivion" cerraron una actuación gigantesca.

Un concierto digno de cabeza de cartel.

Con la caída definitiva de la noche llegó uno de los espectáculos más festivos del día.

Brothers of Metal desembarcó en Zamora convertido en una auténtica expedición vikinga, y fue la intención de estos suecos, y su power metal. Con una voz conjunta por Ylva Eriksson, Joakim Lindbäck Eriksson y Mats Nilsson, hicieron desde el inicio las delicias. Con la gran puesta en escena por parte de toda la banda.

La introducción y "Fimbulvinter" marcaron el inicio de una actuación repleta de épica y energía.

Los dos vocalistas de la banda demostraron una química excepcional durante todo el concierto, alternando líneas vocales y construyendo enormes coros junto al público.

"The Death of the God of Light", "Prophecy of Ragnarök", "Hel" y "Ride of the Valkyries" hicieron que miles de brazos se alzaran hacia el cielo.

La fiesta continuó con "Njord", "The Other Son of Odin", "Concerning Norns" y "Yggdrasil".

La recta final fue sencillamente espectacular. "To the Skies and Beyond", "Defenders of Valhalla" y "One" transformaron el recinto en una celebración multitudinaria.

Y cuando parecía imposible mantener el nivel de energía después de tantas horas de música, apareció Lèpoka. Que eran los encargados de cerrar el festival y la última jornada. Para dar la alegría y buen rollo, como hacen en todas sus actuaciones, y este paso por el Zlive, no iba a pasar desapercibido con estos músicos de Castellon.

Lo que siguió fue una auténtica celebración colectiva, con su gran puesta en escena.

 la banda convirtió el recinto en una gigantesca taberna folk metal.

"Antes del Amanecer", "Sigamos en Pie", "Brindo por Verte" y el espectacular bloque "Baile de los Caídos" provocaron una fiesta permanente.

"Color Café", "Goliardos", "Contando al Andar", "Contra Viento y Marea" y "Yo Controlo" sirvieron para cerrar el festival de la manera más apropiada posible: cantando, saltando y celebrando.

Porque después de tres días de música, amistad y emociones, el Z! Live Rock Fest 2026 llegaba a su fin exactamente como debía hacerlo.

Con una sonrisa en el rostro y la promesa silenciosa de volver el año siguiente.

Así más que satisfactoria edición de este Zlive 2026, con muy buena organización en todos los aspectos, una exactitud horaria en las actuaciones más que admirable. Un recinto más que cuidado al detalle en todos los aspectos, donde se cuidó en todo momento la atención del personal allí concentrado, que, a pesar del calor, factor inevitable, hicieron que este festival fuera épico, en los tres días que duró. 

Atención especial y cuidada, por las familias que iban con niños pequeños, que había bastantes, ya que había una zona de ludoteca en el interior del recinto, con hinchables y donde poder entretener a los más pequeños, mientras los padres podían ver actuaciones. Barras y camiones de comida donde estuvieron todo el festival, dándolo todo, para lidiar con el calor que hacía, y para poder echar unos tragos entre actuación, y como no, durante la actuación también. Así que más que satisfecho con todo lo vivido, en todos los sentidos y por todo, agradecer la oportunidad de formar parte de este Zlive 2026. Felicidades a la organización por todo. Saludos. 

Crónica y fotos: Misfits Salenek

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