Toda gran edición de un festival tiene un día especial. Una jornada en la que convergen la épica, la nostalgia, la violencia sonora, la emoción y la celebración. En el Z! Live Rock Fest 2026, ese día fue el sábado.
Desde primeras horas de la tarde se
percibía un ambiente distinto. El cansancio acumulado de dos jornadas intensas
convivía con la certeza de que todavía quedaban algunos de los conciertos más
esperados del fin de semana. El recinto presentaba su mejor aspecto, con miles
de asistentes dispuestos a aprovechar hasta el último minuto de festival. Y por
supuesto había que darlo todo, que este era el último día, en una jornada más
que intensa.
La jornada comenzó con uno de los
regresos más celebrados del metal vasco. Latzen volvía a un gran
escenario y la expectación era evidente entre los aficionados veteranos, y aún
más cuando vino con nuevo disco “Denboraren orbainak”, así que era imposible no
asistir al concierto de los de Oñati, con un insuperable Aitor Uriarte.
Desde los primeros compases de
"Txori Txarrak" quedó claro que el tiempo no había erosionado la
esencia del grupo. La banda apareció compacta, segura y consciente del
significado emocional que tenía aquella actuación.
"Memento Mori" y "Mezua
Hil Aurretik" despertaron los primeros grandes cánticos de la tarde. La
conexión entre los músicos resultaba natural, como si nunca hubieran dejado de
tocar juntos.
Con "Bat Gehiago" e
"Itsutu", el público comenzó a responder con una intensidad
creciente. Los riffs clásicos seguían conservando toda su fuerza y las letras
continuaban resonando con la misma vigencia que décadas atrás.
Uno de los momentos más especiales llegó
con "Indarra" y "Dogma", dos canciones que provocaron una
respuesta espectacular por parte de los asistentes.
La emoción continuó con
"Laztana", antes de que "Lurra Odolean" y "Ze Ingo
Xu" pusieran el broche a una actuación cargada de sentimiento y
reivindicación.
Más que un concierto, fue un reencuentro.
Tras la intensidad inicial de Latzen llegó el turno de Romanthica.
La formación catalana transformó
completamente la atmósfera del festival, envolviendo el recinto en una elegante
combinación de metal gótico, romanticismo y melancolía, que, aunque sin bajista
dieron un gran concierto, con un gran David Gohe en la voz.
"Despierta" abrió el repertorio
con una atmósfera solemne que rápidamente dio paso a "En lo Más
Profundo" y "Flor Marchita", interpretadas con enorme
sensibilidad.
La voz de David Gohe encontró un
equilibrio perfecto entre dramatismo y cercanía, mientras las guitarras
construían paisajes oscuros y envolventes.
"Dos Corazones" y
"Arder" elevaron la intensidad emocional de la actuación antes de que
"Qué Más Da" conectara profundamente con los seguidores de la banda.
"La Cura", "Mercurio"
y especialmente "Muriel" cerraron una actuación elegante, madura y
cargada de personalidad.
Uno de los conciertos más llamativos
visualmente de la jornada fue el de Dominum.
La banda alemana apareció con toda su
imagen inspirada en el cine de terror y el universo zombie, convirtiendo el
escenario en una especie de película de horror metalizada. Con el cantante Dr.
Dead al frente, y unos músicos increíbles son su atuendo de pelis de terror.
Su propuesta combina power metal, hard
rock y teatralidad, y precisamente esa mezcla fue la que conquistó al público.
Conquistaron desde el principio con temas como “Danger Danger”, “Killed by
Life”, “The Dead Don’t Die”.
Más allá del componente visual, la
formación demostró una notable solidez musical. Las guitarras mantuvieron un
nivel constante durante toda la actuación, mientras la voz principal ejercía
como auténtico maestro de ceremonias. Donde parte de su repertorio hicieron las
delicias, a destacar una impresionante versión de “Thriller” de Michael
Jackson.
Fue uno de esos conciertos diseñados para
divertir y entretener, y el objetivo quedó plenamente cumplido.
Cuando la banda de Brasil Krisiun
tomó el escenario, la temperatura del festival se disparó, una death metalero
de siempre hicieron que no pasaran por alto esta gran actuación.
Los hermanos Kolesne son una institución
dentro del death metal mundial y volvieron a demostrar por qué siguen siendo
una referencia absoluta del género.
"Kings of Killing" abrió una
actuación devastadora desde el primer segundo. La velocidad de la batería de
Max resultó simplemente impresionante.
"Apocalyptic Victory",
"Vicious Wrath" y "Necronomicom" provocaron los primeros
grandes circle pits del día.
Alex Camargo dominó el escenario con una
presencia intimidante mientras los riffs de Moyses Kolesne funcionaban como
auténticos martillos sónicos.
La intensidad continuó creciendo con
"Hatred Inherit", "Combustion Inferno", "Blood of
Lions" y "Serpent Messiah".
La recta final fue absolutamente demoledora. "Descending Abomination" y "Blood For Dust" dejaron al público exhausto. Una auténtica masacre sonora.
Después de la tormenta llegó la calma
relativa.
La introducción de "Part One"
abrió la puerta a una actuación donde cada detalle parecía cuidadosamente
calculado.
Los músicos británicos demostraron por
qué son una de las grandes referencias del metal progresivo contemporáneo.
Los complejos desarrollos rítmicos de
"Concealing Fate: Part 1 Acceptance" y "Concealing Fate Part 2
Deception" fueron ejecutados con una precisión extraordinaria.
La llegada de "Juno" provocó
una de las mayores ovaciones de la jornada, seguida por la intensidad emocional
de "Natural Disaster".
"Nocturne", "Legion"
y finalmente "War of Being" construyeron una experiencia sonora casi
hipnótica.
Daniel Tompkins volvió a demostrar por
qué está considerado uno de los vocalistas más completos de su generación.
Pocos conciertos despertaban tanta
expectación como el de Soziedad Alkoholika. Y es que siempre que
aparecen en escena los de Gasteiz, se sabe que va a ser un concierto único, lo
hayas visto las veces que los hayas visto, siempre será único. Y en esta
edición, donde grupos de Euskadi, había sido una nota a favor por parte del festival,
los de Gasteiz, reivindicaron una vez más, y de qué manera, esa gran puesta en
escena, y donde cada vez que salen a tocar sus canciones, es inevitable ver un
gran número de seguidores, sean de donde sea, coreando y disfrutando de sus
actuaciones.
Así como entrada, con un gran “Ace os
Spades” de Motorhead, la intensidad emocional iba creciendo, presagiando las
primeras notas de su actuación. Y por supuesto una euforia desbordada
Y sin concesiones y desde el primer
instante quedó claro que aquello iba a ser una descarga de pura adrenalina.
A partir de ahí comenzó una sucesión de
clásicos que convirtieron el recinto en un auténtico campo de batalla.
"Alienado", "Falsos
Dioses", "Control de Masas", "Polvo en los Ojos" y
"Política del miedo" fueron generando una intensidad creciente entre
un público absolutamente entregado. Y los primeros temas de su actuación, donde
aparte de lo musical, lo visual también tomo forma en su actuación, con grandes
bolas de fuego, que salían en el momento justo de las canciones seleccionadas.
El mosh pit permaneció activo durante
prácticamente toda la actuación.
"Colapso Final", "Palomas
y Buitres" canción inevitable en su repertorio, que, si ya desde el inicio
el público estaba más que entregado, son momentos que la intensidad crece hasta
lo más alto, tanto musical como visual con ellas llamas en lo alto mientras se
interpreta la canción - Sua (Fuego), nos decía Juan en la voz mientras la
cantaba, "La Aventura del Saber", "Ciencia Asesina" y
"Ratas" mantuvieron una tensión constante.
La parte final fue una auténtica
celebración colectiva con "Piedra Contra Tijera" y es que es
inevitable hacer la forma con las manos de estos elementos mientras se va
cantando, "Peces Mutantes", "No Kiero Participar", "Cuando
Nada Vale Nada", "Motxalo" donde la rabia estaba más que
desbordada y "Nos Vimos en
Berlín", da paso a una despedida, y a un concierto que cada vez que S.A.
están en escena sabe a poco, te quedas con ganas de más canciones, más
clásicos; y es que a pesar de los años que llevan dando tralla, su gran
profesionalidad, puesta en escena, y sus canciones no pasan en absoluto
desapercibidas. Uno de los grandes esperados y no defraudaron.
Como guiño especial para los seguidores
más fieles apareció también "Urami Bushi", de la banda sonora de Kill
Bill 2, que fue como despidieron su magnífica actuación despidiéndose de los
presentes.
Fue uno de esos conciertos imposibles de
contemplar desde la distancia. Había que vivirlo desde dentro.
La actuación de los neerlandeses Épica
era uno de los momentos más esperados de toda la edición. Y es que desde que se
supo que Twisted Sister, no irían al festival, Epica fueron los sustitutos, y a
pesar de los seguidores de la banda esperada; pudieron ver que Epica, dejó el
pabellón más que alto, con un concierto totalmente increíble en el Zlive, y una
gran cantidad de seguidores que esperaba su actuación.
Cuando Simone Simons apareció sobre el
escenario, acompañada por Mark Jansen, Coen Janssen, Isaac Delahaye, Rob van
der Loo y Ariën van Weesenbeek, el festival alcanzó una nueva dimensión.
"Cross the Divide" abrió una
actuación monumental, con una potencia visual más que desbordada con este tema
de su “Aspiral”
"Sensorium" fue recibida con
enorme entusiasmo por los seguidores más veteranos, mientras "The Second
Stone" y "Apparition" mostraban el excelente estado de forma de
la banda.
La interpretación vocal de Simone resultó
impecable durante toda la noche.
"Storm the Sorrow",
"Unleashed" y "Never Enough" provocaron algunos de los
mayores coros del festival.
La emoción alcanzó cotas especialmente
altas durante "Tides of Time", antes de que "The Grand Saga of
Existence" desplegara toda la majestuosidad del sonido Epica.
La parte final fue sencillamente
histórica. Y con lo ya vivido con que nos podían sorprender, pues si lo
hicieron y con mayúsculas, donde estaba totalmente organizado en su actuación,
en las pantallas, los músicos en el escenario, desde luego una gran sorpresa,
grata por supuesto esta actuación de los grandes Epica.
"Cry for the Moon", "Fight to Survive",
"The Last Crusade", "Unchain Utopia", "Beyond the
Matrix" y finalmente "Consign to Oblivion" cerraron una
actuación gigantesca.
Un concierto digno de cabeza de cartel.
Con la caída definitiva de la noche llegó
uno de los espectáculos más festivos del día.
Brothers of Metal desembarcó en Zamora convertido en una auténtica
expedición vikinga, y fue la intención de estos suecos, y su power metal. Con
una voz conjunta por Ylva Eriksson, Joakim Lindbäck Eriksson y Mats Nilsson,
hicieron desde el inicio las delicias. Con la gran puesta en escena por parte
de toda la banda.
La introducción y
"Fimbulvinter" marcaron el inicio de una actuación repleta de épica y
energía.
Los dos vocalistas de la banda
demostraron una química excepcional durante todo el concierto, alternando
líneas vocales y construyendo enormes coros junto al público.
"The Death of the God of Light", "Prophecy
of Ragnarök", "Hel" y "Ride of the Valkyries" hicieron
que miles de brazos se alzaran hacia el cielo.
La fiesta continuó con "Njord",
"The Other Son of Odin", "Concerning Norns" y
"Yggdrasil".
La recta final fue sencillamente
espectacular. "To the Skies and Beyond", "Defenders of
Valhalla" y "One" transformaron el recinto en una celebración
multitudinaria.
Y cuando parecía imposible mantener el
nivel de energía después de tantas horas de música, apareció Lèpoka. Que
eran los encargados de cerrar el festival y la última jornada. Para dar la
alegría y buen rollo, como hacen en todas sus actuaciones, y este paso por el
Zlive, no iba a pasar desapercibido con estos músicos de Castellon.
Lo que siguió fue una auténtica
celebración colectiva, con su gran puesta en escena.
la
banda convirtió el recinto en una gigantesca taberna folk metal.
"Antes del Amanecer",
"Sigamos en Pie", "Brindo por Verte" y el espectacular
bloque "Baile de los Caídos" provocaron una fiesta permanente.
"Color Café", "Goliardos", "Contando al Andar", "Contra Viento y Marea" y "Yo Controlo" sirvieron para cerrar el festival de la manera más apropiada posible: cantando, saltando y celebrando.
Porque después de tres días de música,
amistad y emociones, el Z! Live Rock Fest 2026 llegaba a su fin exactamente
como debía hacerlo.
Con una sonrisa en el rostro y la promesa
silenciosa de volver el año siguiente.
Así más que satisfactoria edición de este Zlive 2026, con muy buena organización en todos los aspectos, una exactitud horaria en las actuaciones más que admirable. Un recinto más que cuidado al detalle en todos los aspectos, donde se cuidó en todo momento la atención del personal allí concentrado, que, a pesar del calor, factor inevitable, hicieron que este festival fuera épico, en los tres días que duró.
Atención especial y
cuidada, por las familias que iban con niños pequeños, que había bastantes, ya
que había una zona de ludoteca en el interior del recinto, con hinchables y
donde poder entretener a los más pequeños, mientras los padres podían ver
actuaciones. Barras y camiones de comida donde estuvieron todo el festival,
dándolo todo, para lidiar con el calor que hacía, y para poder echar unos tragos
entre actuación, y como no, durante la actuación también. Así que más que
satisfecho con todo lo vivido, en todos los sentidos y por todo, agradecer la
oportunidad de formar parte de este Zlive 2026. Felicidades a la organización
por todo. Saludos.
Crónica y fotos: Misfits Salenek

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