Si el jueves había servido para encender la maquinaria del festival, el viernes fue el día en que el Z! Live Rock Fest desplegó toda su magnitud.
Desde primera hora de la tarde, los accesos al recinto mostraban una afluencia notablemente superior a la del día anterior. Las camisetas de Saxon compartían protagonismo con las de H.E.A.T., Coroner, Su Ta Gar o Burning Witches, reflejando la extraordinaria diversidad estilística de una jornada capaz de reunir generaciones muy diferentes de aficionados.Con el calor todavía apretando sobre Zamora, el escenario comenzó a recibir a las primeras bandas del día.
Pocas actuaciones despertaban tanta simpatía entre el
público local como la de Xeria. La banda de Valladolid afrontaba uno de los
conciertos más importantes de su trayectoria reciente y desde el primer momento
se percibió una emoción especial tanto sobre el escenario como entre los
asistentes.
La introducción instrumental sirvió para presentar a una
formación cada vez más consolidada. Con Marina Sweet liderando la actuación
desde el centro del escenario y respaldada por una banda perfectamente
compenetrada, como son Carlos en guitarra, Felix al bajo y el gran Cesar en la
batería, el grupo arrancó con "Una Lágrima Más", recibida con
entusiasmo por un público que conocía bien cada palabra, y más aún se percibió
el apoyo del público, cuando empezó la actuación con un pequeño fallo técnico,
que se solucionó rápidamente, y eso hizo que la banda aún fuera con más ganas,
y eso fue lo que hicieron, con este gran metal melódico propio de esta gran
banda.
"Mi Reina" permitió apreciar la combinación entre
potencia y sensibilidad que caracteriza a la formación, mientras las guitarras
construían melodías que encontraban una respuesta inmediata entre las primeras
filas.
Con "Edén" y "La Luna Siempre Brilla"
llegó uno de los tramos más emotivos de la actuación. La voz de Marina se movió
con naturalidad entre momentos delicados y otros de mayor intensidad,
demostrando por qué se ha convertido en una de las vocalistas más prometedoras
del panorama nacional.
"Fuego" elevó considerablemente la temperatura del
concierto, y aún más con la colaboración de Kike Sanz, antes de que "Contra las Estrellas"
desplegara una de las melodías más coreadas de la tarde.
La recta final mantuvo el nivel con "Arena entre los
Dedos" y "Tienes Miedo", dos canciones que mostraron la madurez
compositiva de la banda.
El cierre llegó acompañado de una última explosión de energía y aplausos. Xeria abandonó el escenario con la sensación de haber vivido uno de esos conciertos que marcan un antes y un después para cualquier formación. Grandioso grupo del que habrá y hay que estar muy pendientes.
Con Kardinal X llegó uno de los sonidos más modernos y
oscuros de la jornada, de la mano de estos británicos, y su contundente heavy
metal clásico, en donde en el tiempo que tenían, marcaron un gran directo,
donde las personas que no les conocían tuvieron la oportunidad de saber de
ellos.
La banda abrió con "The Resistance", estableciendo
desde el primer minuto el tono de una actuación marcada por riffs contundentes
y una atmósfera casi cinematográfica.
"Cage" y "Wolves" mostraron una
formación perfectamente sincronizada, con un trabajo especialmente destacado de
la sección rítmica.
La intensidad continuó creciendo con "Dark Waters"
y "Shadows Rising", dos temas que permitieron al grupo desplegar toda
su capacidad para combinar agresividad y melodía.
Uno de los momentos más celebrados llegó con "Cult of
XII", auténtico eje central del concierto.
En la recta final, "The Empty Throne", "Dark Light" y "Scourge" pusieron el broche a una actuación poderosa que dejó una excelente impresión entre los asistentes.
La llegada de Burning Witches supuso una auténtica descarga
de heavy metal clásico, desde Suiza.
La formación apareció
con una presencia escénica imponente. Lideradas por una energía contagiosa y
una actitud desafiante con Laura Guldemond en la voz , las integrantes del
grupo ofrecieron una actuación cargada de potencia y carisma.
Las guitarras protagonizaron numerosos momentos brillantes a lo largo del repertorio, alternando riffs pesados con solos ejecutados con enorme precisión, con una increíble Romana Kalkuhl y Courtney Cox. La sección rítmica mantuvo un nivel altísimo durante todo el concierto, impulsando una actuación que combinó velocidad, contundencia y espíritu tradicional.
A
destacar siempre el estar cerca y pendiente del público en todo momento,
hicieron un gran directo, donde la canción “Dance with The devil”, con Laura con
una máscara demoniaca, hizo que el momento fuera grande y especial.
Burning Witches demostró una vez más por qué se ha convertido en una de las bandas más importantes del heavy metal europeo contemporáneo. Poderosas.
A medida que avanzaba la tarde, el recinto comenzaba a
llenarse de manera evidente para recibir a una de las instituciones del metal
estatal.
Con Aitor Gorosabel al frente, Su Ta Gar apareció sobre el escenario despertando una enorme ovación. A lo que contribuyo con una actuación que será recordada durante mucho tiempo en el Zlive, con unos increíbles temas, y un poderoso directo de inicio a fin.
Donde quisieron aprovechar el tiempo que
tenían, y eso fue lo que hicieron, y ya lo avisaron desde el inicio, y así con
cuarenta años de música en sus espaldas, y con grandísimos himnos en su
repertorio, agradecían de manera ejemplar poder estar en este Zlive. Y es que
los de Éibar, en esta gira del disco ‘Jaiotze basatia’, no desaprovecharon
interpretar los temas en la tarde de hoy. Donde el fuego en algunos temas, y
dejarse el alma en cada canción, hicieron el momento inolvidable.
"Etsarik Ausartena" abrió una actuación que
rápidamente adquirió tintes de celebración colectiva. La respuesta del público
fue inmediata.
"Zuzen", "Begira" y "Sistematik
Ihes" fueron recibidas como auténticos himnos por una audiencia que
acompañó cada estrofa con absoluta entrega.
"Mari" provocó uno de los primeros grandes
estallidos de la tarde, mientras "David eta Goliath" mantuvo la
intensidad en niveles altísimos.
La parte central del concierto alcanzó momentos
especialmente emocionantes con "Jaiotze Basatia", "Zure
Atzetik" y "Oinazearen Indarra".
Cuando llegaron "Zure Aurrean Makurtzen Naiz" y
"Etsi Gabe", el ambiente ya era absolutamente espectacular.
El cierre con "Jo Ta Ke" donde con este gran tema, tuvo un recuerdo hacia Borxa Arrillaga y "Alarma Egoera" convirtió el recinto en una auténtica fiesta colectiva. Una demostración más de que Su Ta Gar sigue siendo una referencia imprescindible del metal nacional, y es algo que reivindicó en el directo, el metal sea de donde sea, con el idioma que sea y lo que piense.
La aparición de Blaze Bayley despertó inmediatamente la
nostalgia de buena parte del público. Y es que el paso de Iron Maiden, por
parte de Blaze, permitió que tuviera un gran número de seguidores que agradecen
haber sido miembro de la doncella en esa época.
Pero lejos del pasado, y con un gran presente, Blaze Baylay,
nos ofreció un concierto directo basado en honestidad, cercanía y pasión a
raudales.
Acompañado por una banda sólida y experimentada, Bayley
recorrió distintos momentos de su carrera manteniendo una conexión constante
con los asistentes, mostrándonos un setlist especial como había comentado
anteriormente.
Y dicho y hecho, así fue con la intro de “Doctor, Doctor” de
Ufo, y así fue como salió a escena y comenzar a interpretar “Lord Of The
Flies”, “Waiting For My Life To Begin”,“Judgement For Heaven”.
“Sign Of The Cross” hizo que fuera el momento con los
presentes aún más emotivo, y este no sería el último momento, y como el decía
un setlist especial, y así lo estaba siendo, y eso era posible con “Born As A
Stranger”, “The Clansman”, “Man On The Edge”. y como plato fuerte de la noche
en su actuación, después de la presentación, fueron las emotivas y emocionantes
“Futureal” y “The Angel and The Gambler”.
Su voz sigue conservando ese timbre inconfundible que marcó
una etapa importante de la historia del heavy metal británico.
Cada intervención entre canciones fue recibida con cariño por un público consciente de estar ante uno de los supervivientes de una generación irrepetible.
Con Kenny Leckremo ejerciendo como un auténtico torbellino
escénico, los suecos ofrecieron uno de los conciertos más divertidos y
vibrantes del festival, conjuntando con unos grandes músicos como Dave Dalone,
Jona Tee, Jimmy Jay y Crash.
"Disaster" abrió el repertorio con enorme fuerza,
seguida por "Rock Your Body" y "Dangerous Ground", que
pusieron a cantar a miles de personas.
La energía no disminuyó ni un instante.
"Hollywood", "Rise" y "Nationwide" transformaron
el recinto en una gigantesca fiesta de hard rock melódico.
"Cry" y "Beg Beg Beg" mostraron la
enorme capacidad de la banda para construir estribillos irresistibles.
La recta final fue simplemente espectacular. "Back to the Rhythm",
"Running to You", "Living on the Run", "One by
One" y "A Shot at Redemption" fueron recibidas como auténticos
himnos.
Cuando terminó el concierto, las sonrisas entre el público eran imposibles de ocultar, gran concierto.
Y finalmente llegó el momento que muchos llevaban esperando
durante meses, la actuación de estos grandes británicos como son Saxon.
Saxon apareció sobre el escenario como sólo pueden hacerlo
las leyendas. Una veteranía con grandes clásicos, el acercamiento al público, y
unos grandes profesionales, hicieron que este paso de Saxon por el Zlive,
mereciera la pena, y el resultado fue más que supremo. Y por supuesto el
intercambio de chalecos, hacia que fuera más que único el concierto, por su
complicidad.
Con Biff Byford liderando la formación y acompañado por Doug
Scarratt, Brian Tatler (guitarrista de los Diamond Head, ahí es poco ....),
Nibbs Carter y Nigel Glockler, los británicos ofrecieron una lección magistral
de heavy metal.
“The Prophecy”, "Hell, Fire and Damnation" abrió
una actuación gigantesca. "Power and the Glory" y "Dogs of
War" fueron recibidas con auténtica devoción.
La emoción
continuó creciendo con "And the Bands Played On",
"Sacrifice" y "Solid Ball of Rock".
Cuando sonaron "Heavy Metal Thunder" y
"Dallas 1 PM", el festival alcanzó uno de sus puntos culminantes.
La parte final fue sencillamente histórica.
"Strong
Arm of the Law", "Motorcycle Man", "Denim and
Leather", "Never Surrender", "747 (Strangers in the
Night)", "Wheels of Steel", "Crusader" y
"Princess of the Night" fueron interpretadas como auténticos himnos
generacionales.
Miles de voces acompañaron cada estribillo.
Miles de puños permanecieron alzados durante buena parte del
concierto.
Y cuando las luces comenzaron a encenderse, quedó la
sensación de haber asistido a una auténtica celebración de la historia del
heavy metal.
Una jornada extraordinaria que confirmó que el viernes de 2026 será recordado durante mucho tiempo entre los asistentes al Z! Live Rock Fest.
Para muchos aficionados, Coroner representaba una de las
actuaciones imprescindibles del festival, desde Suiza. Con un trash metal de la
mano de Ron “Royce” Broder (voz y bajo), Tommy “T. Baron” Vetterli (guitarra) y
Diego Rapachechietti (batería).
Ofrecieron una auténtica exhibición técnica desde el primer
momento.
"Oxymoron" abrió una actuación compleja y
fascinante, seguida por "Consequence" y "Sacrificial Lamb",
interpretadas con una precisión impresionante.
Tommy Vetterli lideró una demostración de virtuosismo en la
que cada músico parecía funcionar como una pieza perfecta dentro de una
maquinaria extremadamente sofisticada. Y eso continuo con “Divine Step” y “Serpent Moves”.
"Masked Jackal", recibida como uno de los grandes
clásicos del repertorio, provocó una enorme reacción entre los asistentes. Y
esto aun no había acabado y descargaron “Symmetry” y “Metamorphosis”.
La intensidad continuó con "Grin" y una espectacular recta final culminada por "Renewal", que puso punto final a una de las actuaciones más técnicas y admiradas de toda la edición.
Y para cerrar la jornada y el segundo día le correspondió a Ekyrian, una de las bandas que
más curiosidad despertaba entre quienes buscaban descubrir nuevas propuestas
dentro del metal melódico nacional. Con una gran puesta en escena, es uno de
los grupos que merece la pena, y desde luego este paso por el Zlive, era una
gran oportunidad, para ver a los madrileños, con este folk metal muy bien
trabajado.
Desde la apertura con "Ekyrian", la banda mostró
una identidad muy definida. Las melodías de inspiración fantástica, los
arreglos cuidados y la compenetración entre sus músicos construyeron un
concierto lleno de personalidad.
"Alza la Vista" y "Valor" encontraron
rápidamente respuesta entre el público, mientras las guitarras dibujaban
paisajes épicos acompañadas por una base rítmica firme y precisa.
"Kaguya" y "Angua" aportaron algunos de
los momentos más atmosféricos de la actuación, permitiendo apreciar la riqueza
compositiva del grupo.
Con "Colores en el Viento" y "Volverte a
Soñar" apareció el lado más emocional de la banda, antes de que "La
Danza de los Muertos" devolviera la contundencia al escenario.
La parte final del concierto resultó especialmente
celebrada. "El Alquimista", "El Rey Blanco" y especialmente
"La Balada de Wilfred el Enano" consiguieron una conexión muy
especial con el público, cerrando una actuación notable.
Crónica y fotos: Misfits Salenek

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