viernes, 30 de octubre de 2026

Critica a XENTRIX · “Allied with the enemy” (Listenable Records)

Allied with the enemy es el séptimo álbum de esta banda británica de thrash metal, Xentrix, lleva décadas defendiendo un estilo caracterizado por los riffs cortantes, la precisión instrumental y una agresividad que nunca ha estado reñida con la melodía.

Con “Allied with the Enemy”, los británicos regresan en 2026 con una propuesta oscura, contundente y especialmente incisiva, dando continuidad al camino emprendido con “Seven Words” (2022)

La historia de Xentrix comenzó en 1985, cuando el guitarrista Chris Astley impulsó la formación en el norte de Inglaterra. En plena expansión internacional del thrash metal, el grupo desarrolló una personalidad propia dentro de la vertiente británica del género, combinando velocidad, complejidad rítmica y una marcada inclinación por los pasajes técnicos. Su fichaje por Roadrunner Records permitió la publicación de “Shattered Existence” en 1989, un debut que los situó entre los nombres para tener en cuenta dentro de la escena europea. ¿El siguiente paso llegó con “For Whose Advantage?” (1990), un trabajo que consolidó su reputación y reflejó una banda cada vez más segura de sus posibilidades compositivas.

Durante aquellos años, Xentrix compartió escenario con formaciones como Testament, Sacred Reich, Annihilator, Sepultura y Tankard, construyendo una trayectoria que trascendió las fronteras británicas. También dejaron una curiosa huella en la cultura popular del metal al interpretar una versión thrash del tema principal de “Ghostbusters”, una adaptación que se convirtió en una de las anécdotas más reconocibles de su primera etapa. Sin embargo, los cambios de formación y las dificultades propias de una escena musical en transformación terminaron desembocando en su separación durante los años noventa. Tras distintos intentos de regreso, la banda recuperó continuidad en la década de 2010 y volvió a publicar material de estudio con “Bury the Pain” (2019) y “Seven Words” (2022). Este último sirvió para reafirmar su vigencia y preparar el terreno para una nueva entrega que endurece los rasgos esenciales de su sonido.

Publicado a través de Listenable Records este 30 de octubre de 2026, “Allied with the Enemy” representa el séptimo álbum de larga duración del grupo. La grabación se desarrolló entre finales de 2025 y 2026 en Backstage Studios, Inglaterra, y Echo Base Studio, con Andy Sneap nuevamente al frente de la producción. El nombre de Sneap es una garantía de experiencia dentro del metal contemporáneo: su trabajo con bandas como Testament, Kreator, Accept y Judas Priest lo ha convertido en uno de los productores más reconocidos del género. Su intervención resulta especialmente adecuada para una formación como Xentrix, cuyo repertorio necesita que las guitarras conserven su filo, el bajo aporte cuerpo a la mezcla y la batería mantenga la pegada sin sacrificar la definición de los arreglos.

En este nuevo trabajo, la intención es reforzar la contundencia del thrash sin renunciar a los cambios de ritmo, los desarrollos instrumentales y las melodías de guitarra que han acompañado históricamente al grupo. La producción busca un sonido poderoso y preciso, con una dimensión más oscura que encaja con el contenido temático de las canciones. La banda aborda asuntos como la desinformación, la popularidad ciega, el deterioro social y personal y los prejuicios que condicionan nuestra manera de interpretar la realidad. No se trata únicamente de recuperar la velocidad y la agresividad del thrash clásico, sino de utilizar esos recursos para construir un discurso que conecta la desconfianza, la manipulación y el enfrentamiento con el clima de incertidumbre del presente.

La formación que da vida al álbum está integrada por Jay Walsh a la voz y la guitarra, Kristian Havard a la guitarra, Chris Shires al bajo y Dennis Gasser a la batería. La combinación de Walsh y Havard permite sostener el entramado de riffs y líneas melódicas, mientras que Shires y Gasser proporcionan la base rítmica sobre la que se articulan los cambios de intensidad. La presencia de Havard también representa una conexión directa con la identidad histórica de Xentrix, pues su guitarra ha sido uno de los elementos característicos de la banda desde sus primeros años. Esta alineación mantiene el equilibrio entre experiencia y continuidad que necesita una formación veterana para seguir componiendo sin limitarse a reproducir sus logros del pasado.

Otro de los elementos destacados del lanzamiento es la portada, obra del artista británico Dan Goldsworthy, conocido por sus trabajos para distintas bandas de metal. Su participación contribuye a dar al disco una identidad visual acorde con su planteamiento agresivo y sombrío. Más allá de funcionar como una simple ilustración, la cubierta se integra en el concepto general del álbum: un mundo hostil, marcado por la confrontación y la pérdida de referencias, donde las alianzas pueden convertirse en una amenaza y las fronteras entre aliados y adversarios dejan de ser claras. El título, Allied with the Enemy —«Aliado con el enemigo»—, refuerza esa idea de contradicción y desconfianza. El resultado es una presentación que acompaña la dureza musical del repertorio y sitúa al oyente ante un escenario en el que la tensión parece permanente.  La portada presenta una escena tan inquietante como cargada de simbolismo: un hombre trajeado, de apariencia sonriente y segura, estrecha la mano de una figura encapuchada que representa a la Muerte. El apretón se convierte en el centro de una composición que combina la ironía, la crítica social y una atmósfera apocalíptica. Al fondo, una ciudad en llamas, edificios devastados y un cielo teñido de rojo y naranja dibujan un escenario de destrucción que contrasta con la aparente cordialidad de los protagonistas. El hombre de negocios, con su traje elegante y su expresión confiada, puede interpretarse como la representación del poder político, económico o corporativo; alguien dispuesto a negociar incluso con aquello que amenaza la supervivencia colectiva. Frente a él, la figura oscura, con su túnica y su rostro oculto, encarna la muerte, la fatalidad y las consecuencias de esas alianzas. La imagen sugiere así una negociación entre intereses humanos y fuerzas destructivas, como si la catástrofe que consume la ciudad fuera el precio de un pacto sellado con absoluta naturalidad. El contraste entre ambos personajes refuerza la fuerza de la ilustración: mientras uno muestra una apariencia amable y convencional, el otro transmite una amenaza silenciosa. Sin embargo, ambos quedan unidos por el mismo gesto, una metáfora visual de la complicidad, la traición y la facilidad con la que el mal puede presentarse bajo una fachada respetable. Los tonos rojizos, las ruinas y el ambiente de devastación intensifican la sensación de que el desastre ya está en marcha y de que sus responsables no necesariamente son quienes parecen más peligrosos a primera vista.

El título, “Allied with the Enemy” —«Aliado con el enemigo»—, completa el mensaje de la portada y conecta con la tradición del thrash metal de utilizar imágenes provocadoras para cuestionar el poder, la corrupción y las contradicciones de la sociedad. Más que una simple ilustración oscura, la cubierta funciona como una sátira visual sobre las alianzas tóxicas y los acuerdos que terminan volviéndose contra quienes los establecen. Una imagen directa, teatral y perturbadora que resume, desde su propio lenguaje gráfico, la desconfianza y el conflicto sugeridos por el título del álbum. 

El álbum se compone de diez canciones en su edición estándar, mientras que determinadas ediciones incorporan “We Drink the Same Poison” como tema adicional. Desde el primer corte, Xentrix apuesta por un recorrido que alterna ataques directos con composiciones de mayor desarrollo, sin perder la cohesión estilística. El grupo no necesita reinventar su lenguaje para demostrar que conserva su capacidad de impacto; su apuesta consiste en afilarlo, endurecerlo y adaptarlo a una producción contemporánea.

La apertura corre a cargo de “Rip Saw”, un título que anticipa una entrada agresiva y cortante. Como carta de presentación, la canción encaja con la faceta más física de Xentrix: guitarras afiladas, una base rítmica de gran empuje y una sensación de urgencia que establece el tono del álbum. Su función es clara: poner en marcha la maquinaria sin rodeos y recordar que el grupo entiende el thrash como una combinación de velocidad, precisión y contundencia. El tema prepara el terreno para un disco que pretende mantener la tensión desde los primeros compases.

A continuación, llega “Allied with the Enemy”, la canción que da nombre al álbum y uno de sus principales puntos de referencia. El tema concentra buena parte de la identidad que la banda quiere proyectar en esta nueva etapa: agresividad, riffs incisivos y una atmósfera de desconfianza que encaja con el título. La idea de estar aliado con aquello que representa una amenaza introduce una contradicción sugerente y conecta con los asuntos de manipulación y percepción distorsionada presentes en el disco. Su elección como tema principal y sencillo de presentación no es casual: funciona como una síntesis del enfoque musical y conceptual de esta nueva entrega.

“Killer Unknown” mantiene la sensación de peligro y añade una nueva dosis de tensión al recorrido. El propio título sugiere la presencia de una amenaza difícil de identificar, una idea que se presta a la atmósfera inquietante del conjunto. Musicalmente, el tema se integra en el terreno del thrash directo y afilado que caracteriza al álbum, con el protagonismo puesto en las guitarras y en una interpretación rítmica que busca conservar la presión. La canción contribuye a que el disco no pierda impulso tras sus dos primeros cortes y prolonga esa impresión de hostilidad que atraviesa el repertorio.

Con “On Burned Remains”, Xentrix introduce una imagen de destrucción y consecuencias. El título evoca los restos de algo que ya ha sido consumido, una metáfora que puede relacionarse con el deterioro personal o colectivo que aparece entre los temas generales del álbum. Su posición en la secuencia permite profundizar en el lado más sombrío del trabajo, manteniendo la dureza instrumental sin depender exclusivamente de la velocidad. La composición se inscribe en esa vertiente del grupo que utiliza los contrastes y la construcción de los riffs para dar forma a una sensación de amenaza persistente.

“Nil by Mouth” aporta un título breve y contundente, asociado a la idea de guardar silencio o abstenerse de hablar. En el contexto temático de “Allied with the Enemy”, esa expresión puede leerse como una referencia a la censura, a la imposición del silencio o a la dificultad de expresar una opinión en un entorno dominado por la presión. La canción forma parte del núcleo central del álbum y mantiene el equilibrio entre agresividad y precisión que define la propuesta de Xentrix. Su presencia refuerza el carácter incisivo del repertorio y su interés por los mecanismos que condicionan la conducta humana.

La sexta pista, “Doomsday Hook”, introduce una combinación de imágenes apocalípticas y manipulación. La palabra «hook» puede aludir a un anzuelo, un recurso para atrapar o seducir, de modo que el título sugiere una trampa vinculada a la catástrofe. La canción encaja con el tono de alarma que recorre el álbum y ofrece otra oportunidad para que la banda despliegue su particular mezcla de riffs pesados y empuje rítmico. Su ubicación resulta significativa: después de la tensión acumulada en la primera mitad, el disco continúa avanzando sin abandonar su atmósfera oscura.

Con “The Dark Eternal”, Xentrix se adentra en uno de los títulos más evocadores del repertorio. La referencia a una oscuridad eterna invita a pensar en un estado de conflicto permanente, una sensación que encaja con la perspectiva pesimista del álbum. Por su duración, superior a los seis minutos, la canción dispone de más espacio que otros cortes para desarrollar sus ideas y explorar diferentes matices dentro del lenguaje del grupo. En lugar de limitarse al impacto inmediato, representa la vertiente más expansiva del disco, donde la construcción instrumental y el mantenimiento de la atmósfera adquieren especial importancia.

“Where the Madness Lies” cambia nuevamente el enfoque con una pieza más breve, que funciona como un corte concentrado dentro del recorrido. El título plantea una pregunta sobre el origen de la locura, la irracionalidad o el punto en el que la lógica deja de ofrecer respuestas. Esa inquietud conecta con la preocupación del álbum por la desinformación, los prejuicios y la degradación del juicio individual y colectivo. Su duración reducida aporta variedad a la secuencia y evita que el conjunto dependa únicamente de composiciones extensas, manteniendo la sensación de avance y tensión.

La novena canción, “Snake in Waiting”, recupera la imagen de una amenaza oculta, paciente y dispuesta a atacar en el momento oportuno. La serpiente funciona como una metáfora clásica de la traición, el engaño y el peligro que permanece fuera del campo de visión. Es una imagen que conecta directamente con el concepto general de “Allied with the Enemy”, donde la confianza aparece como un terreno inestable. Dentro del recorrido, el tema contribuye a sostener la sensación de vigilancia y desconfianza que acompaña al oyente desde el inicio, mientras la banda mantiene su apuesta por la contundencia y el filo de las guitarras.

El cierre de la edición estándar llega con “No Bridges Left to Burn”, un título que evoca la ruptura definitiva y la desaparición de cualquier posibilidad de reconciliación. La imagen de no dejar puentes que destruir sugiere que los vínculos se han deteriorado hasta el punto de que ya no queda nada que perder. Como conclusión del repertorio principal, la canción resume buena parte del tono del álbum: confrontación, desgaste y una visión poco complaciente de las relaciones humanas y sociales. Su posición final ofrece una conclusión coherente con el ambiente de hostilidad que Xentrix ha construido a lo largo de las diez pistas.

En las ediciones que lo incluyen, “We Drink the Same Poison” aparece como tema adicional instrumental. El título —«Bebemos el mismo veneno»— prolonga el imaginario de alianzas tóxicas y consecuencias compartidas que atraviesa el disco. Al prescindir de la voz, la pieza desplaza la atención hacia la instrumentación y permite apreciar el trabajo de guitarras y sección rítmica desde otra perspectiva. Su condición de bonus track la convierte en un complemento para quienes buscan profundizar en el apartado musical del álbum más allá de la secuencia estándar.

En conjunto, “Allied with the Enemy” presenta a Xentrix como una banda que conoce sus fortalezas y prefiere desarrollarlas antes que perseguir cambios artificiales. La producción de Andy Sneap, la aportación visual de Dan Goldsworthy y una formación asentada proporcionan el marco adecuado para un repertorio que combina contundencia, precisión y una temática centrada en las contradicciones del mundo actual. La trayectoria del grupo, desde los discos que contribuyeron a consolidar su nombre en los años ochenta y noventa hasta su regreso discográfico en el siglo XXI, ayuda a comprender el valor de esta nueva entrega. Xentrix no necesita vivir únicamente de la nostalgia: “Allied with the Enemy” reivindica la vigencia del thrash metal británico mediante un sonido duro, una identidad reconocible y canciones que convierten la desconfianza y el conflicto en el motor de su propuesta.

Nota: 8.5/10

Misfits Salenek 

Listado de temas:

Rip Saw

Allied With The Enemy

Killer Unknown

On Burned Remains

Nil By Mouth

Doomsday Hook

The Dark Eternal

Where The Madness Lies

Snake In Waiting

No Bridges Left To Burn

We Drink The Same Poison  (tema extra)

Xentrix son:

Kristian Havard – Guitarra

Chris Shires - Bajo

Jay Walsh - Voz / Guitarra

Dennis Gasser - Batería

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