lunes, 19 de diciembre de 2016

AZRAEL · “Código Infinito” (Autoproducido)


25 años, que se dice pronto, llevan los granadinos AZRAEL en la brecha. Formados en 1991, se convirtieron en uno de los máximos exponentes del Heavy-Power Metal de finales de los 90, gracias a disco como “Futuro” (1999) y “Mafia” (2000). Anteriormente, habían editado la maqueta “Azrael ´93” (1993) y su debut, “Nada por nadie” en 1996. En 2001 publicaron “Dimensión IV”, disco tras el cual la banda decidió dar un parón en su carrera, principalmente por los problemas con su discográfica, Locomotive.


Regresaron en 2006 con “Libre” y en 2010, ya con Marc Riera a la voz, editaron el grandísimo “Metal Arena”. En 2014, coincidiendo con el XX aniversario de la banda, lanzan este “Código Infinito”, que ahora cruza el charco y es editado internacionalmente por Orión Music Entertainment. Y es que los granadinos son muy queridos en toda América latina, especialmente en México, siendo el grupo español que más conciertos ha dado en ese país.


Se nota que AZRAEL ha puesto todo su empeño en este disco, es un magnífico trabajo, el mejor de su carrera, grabado y producido por el guitarrista Mario Gutiérrez, siendo Pedro M. Sillero el encargado de grabar las baterías, Javier Saavedra los teclados y Toni Bonet e Ismael Martínez las voces (en Antiestudio Pro de Ibiza). El fantástico trabajo de artwork y portada es obra del reputado Fernando Navarro “Nanderas”.

Arranca el disco con “Al Amanecer”, potente comienzo, muy Power metalero, con buenos cambios de ritmo pasando de unas estrofas más melódicas a un estribillo veloz y pegadizo y un excelente trabajo de guitarras y voz.

Le sigue “Castigo”, de cadencia más lenta y pesada, de sabor Heavy, pero con un gusto progresivo en el tratamiento de los teclados, que sostienen un duelo con la guitarra que hace este tema muy atractivo, además de destacar la labor de la base rítmica. Un corte elaborado y sugestivo.

Guitarras limpias al comienzo de “Más allá del Cielo”, un medio tiempo que se torna contundente a medida que avanza, con un seductor estribillo que tiene un gran momento cuando batería y voz se quedan solos, junto a los teclados, perfecto para corear en directo. Buen solo de guitarra.

En “1001 Caminos” nos muestran otra cara de las composiciones de la banda, y es que este es un disco bastante variado, hasta el momento ninguno de los cuatro temas que llevamos se parecen. Este es más cañero y contundente, casi cercano al Thrash, en parte por la aportación de las voces guturales de Roberto Samper (Croissant Dolls), en parte por la potencia de la batería de Manuel Arquellada, sin olvidarnos de la fuerza de las guitarras y su fantástico estribillo.

El breve y pausado interludio instrumental “Xolotlán” da paso a “La última Frontera”, de aires progresivos con los teclados reclamando el papel protagonista y unas guitarras interpretadas con un gusto exquisito. Si a esto le añadimos la gran voz de Marc, un estupendo estribillo y unos interesantes cambios de ritmo que favorecen la creación de distintas atmósferas, pues tenemos uno de los mejores temas del disco.

La balada “Paraíso Perdido” está interpretada vocalmente por el guitarrista Mario Gutiérrez. Mucho sentimiento y guitarras acústicas, incluyendo el fenomenal solo, para terminar con un sonido de piano transmitiendo mucha emoción. 

A continuación encontramos un precioso corte instrumental de guitarras clásicas, “Ocaso en San Carlos”, al que sigue otra instrumental, “Temet Nosce”, un temazo que no me canso de escuchar, con distintos ambientes y cambios de ritmo, perfecto para el lucimiento de todos los músicos y especialmente de Mario.

“Nada Eterno” está en la onda Heavy-Power más clásica de AZRAEL, un corte chispeante con un pegadizo estribillo y un buen punteo de Andrea Martongelli (Arthemis). 

Le sigue “Bipolar”, con un comienzo de voces lejanas y risas infantiles que dan paso a unas guitarras duras y unas bases pesadas, un tema cañero, complejo e intenso, con una cierta oscuridad, en la que participa el bajista Lars Ratz (Fyre, ex Metalium).

La instrumental de piano “Sueño Febril” sirve de introducción al último corte del redondo, “Bajo las Sombras”, un tema de Heavy Metal cercano al Speed-Thrash en los riffs de guitarra, enérgico y potente, con rotundos cambios de ritmo y mucha garra, que cuenta con un solo de Tolo Grimalt (Fyre, ex Metalium) y que despide este trabajo de forma contundente.

Como dije al principio, estamos posiblemente ante el mejor disco de AZRAEL. Un trabajo variado en el que nos muestran diversas influencias, con temas elaborados, distintos ambientes, gran trabajo instrumental y un Marc Riera soberbio a las voces. Un grupo luchador como pocos que tal vez no ha alcanzado nunca el reconocimiento que merecían, pero que han seguido creciendo musicalmente disco tras disco.

Para este 2017 parece que tienen preparada alguna sorpresa en forma de recopilatorio y gira 25 aniversario, veremos que les depara el futuro. Yo por mi parte les deseo lo mejor y estoy deseando encontrarme con un nuevo trabajo de estos granadinos.



  1. Al amanecer
  2. Castigo
  3. Más allá del cielo
  4. 1001 caminos
  5. Xolotlán
  6. La última frontera
  7. Paraíso perdido
  8. Ocaso en San Carlos
  9. Temet Nosce
  10. Nada eterno
  11. Bipolar
  12. Sueño febril
  13. Bajo las sombras
Nota: 8.5/10
⍏Jose Luis Delgado/A Golpes de Rock

AZRAEL son:
Marc Riera, voz
Mario Gutiérrez, guitarras y coros
Enrique Rosales, guitarras rítmicas y coros
J.M. Salas, bajo
Manuel Arquellada, batería
Javier Saavedra, teclados

Si quieres estar al tanto de las novedades de la banda, síguelos en:
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